El mercado local registró una semana histórica con una suba de más de 50% en dólares en cinco ruedas. Los inversores reaccionaron en forma positiva al contundente resultado electoral y a la mayor capacidad del Gobierno para avanzar con su agenda de reformas. Por su lado, la fotografía con veinte gobernadores se interpretó como una señal positiva de diálogo político, mientras el mercado asimila los últimos cambios en el gabinete.
Los bonos soberanos reflejaron el clima de optimismo con un riesgo país en la zona de 650 puntos básicos, a comparación de los 1.081 correspondientes al cierre del viernes 24/10. Los bonos más cortos ya rinden a un dígito y el menor riesgo país abre la posibilidad de un regreso a los mercados voluntarios de deuda (el equipo económico fijó un objetivo de 500 – 550 puntos algunos meses atrás). La normalización de las condiciones de mercado reactivó la emisión de Obligaciones Negociables (ON) en dólares, principalmente del sector energético, lo cual resulta un “win win” para las empresas que logran financiamiento y para el Banco Central que podría acumular reservas en caso de que los fondos generados se vuelquen al mercado local. Además, hubo una fuerte compresión de las tasas en pesos, especialmente las de caución, debido a la flexibilización de encajes y la liberación de liquidez tras la Licitación del Tesoro.
Se considera que el sector energético tiene fundamentos sólidos a largo plazo, debido a las proyecciones de un superávit energético de hasta USD 40 mil millones para 2030. Específicamente, empresas como Vista (VISTA) son favorecidas por su potencial de crecimiento y la expectativa por su Investor Day. Por su parte, el sector financiero viene capturando muy bien el flujo extranjero, aunque los resultados del tercer trimestre lucen desafiantes.
El mercado de Estados Unidos muestra solidez, el S&P 500 cierra su sexto mes consecutivo de alza, impulsado por ganancias corporativas muy robustas. Gran parte del sector tecnológico se encuentra en máximos, aunque se considera un mercado de valuaciones apretadas y no una “burbuja” por la correlación entre ganancias y cotizaciones. Berkshire Hathaway (BRKB) aumentó su ganancia operativa y se le ve como una opción conservadora, a pesar de estar castigada por los riesgos macroeconómicos y la sucesión de Warren Buffett a partir de 2026.