Inflación, bonos y análisis de balances bancarios

La inflación de diciembre alcanzó 2,8%, cifra que supera las previsiones del mercado (se esperaba 2,3% – 2,5%) y ubica el acumulado anual en 31,5%. Este registro representa el dato anual más bajo de los últimos ocho años, a pesar de la tendencia alcista en el índice a partir del mes de julio de 2025. En simultáneo, el Tesoro afronta una licitación de deuda que involucra vencimientos por $20 billones, de los cuales $9,6 billones están en manos de privados.

 

Ante el repunte de la inflación, los bonos ajustables por el coeficiente CER lucen atractivos como cobertura, con tasas reales que oscilan entre 3,5% y 8% según el plazo de vencimiento. Por su parte, la tasa de caución bursátil continúa mostrando oscilaciones fuertes. 

 

El índice Merval atraviesa un periodo de lateralización y se mantiene ligado a la volatilidad global. El sector energético concentra la atención debido a las negociaciones de financiamiento para infraestructura en Vaca Muerta por parte de bancos internacionales. Tanto lunes como martes se registró una toma de ganancias en el sector financiero, producto de la tensión global en las acciones de bancos tras las intenciones de Trump de imponer un techo a las tasas de interés de las tarjetas de crédito. 

 

En el sector tecnológico, destaca la demanda sostenida de semiconductores que favorece la calificación de Intel y AMD por parte de Keybanc. Por su parte, factores geopolíticos en Medio Oriente sostienen la volatilidad en el precio del crudo e impactan en las cotizaciones de las empresas energéticas globales.