La economía argentina recibió ayer de parte del INDEC los datos de inflación de enero que asciende a 2,9% y un acumulado interanual de 32,4%. Aunque existe una desaceleración respecto a periodos previos, se observa una tendencia ascendente en los últimos ocho meses, con especial presión en el rubro de alimentos. Además, la agencia oficial de crédito de Estados Unidos volvió a habilitar a Argentina para créditos de corto (hasta 1 año) y mediano plazo (de 1 a 7 años). También, se anuncian nuevos llamados a licitación nacional e internacional para la gestión y el mantenimiento de la red vial nacional.
El mercado de títulos públicos se centra en la licitación de nuevas letras del Tesoro. Para alcanzar rendimientos reales positivos, los instrumentos deben ofrecer tasas que superen el último registro inflacionario de referencia. En este escenario, los bonos ajustados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia, como el TX28 y el DICP, funcionan como herramientas de cobertura patrimonial.
Las acciones locales muestran señales de recuperación, impulsadas por el sector financiero y novedades sectoriales. El anuncio sobre obra pública genera interés en papeles vinculados a la construcción, como Loma Negra (LOMA). Por otro lado, el balance de Cresud (CRESY) refleja ganancias significativas derivadas de la revaluación de activos inmobiliarios de su controlada IRSA, más que por el flujo operativo del negocio agropecuario. Las entidades bancarias, especialmente el Grupo Financiero Galicia (GGAL) y Banco Macro (BMA), registran subas destacadas tras el ingreso de sus indicadores técnicos en zonas de compra.
Los índices de Estados Unidos presentan resultados mixtos con volatilidad persistente. Mientras el sector tecnológico atraviesa correcciones de precios, los rubros defensivos y de servicios públicos mantienen un desempeño sólido. Los datos de empleo de enero superan las expectativas del mercado tras los retrasos por el cierre parcial del Gobierno. En cuanto a las empresas, Ford reporta el peor balance negativo en cuatro años. Por su parte, los metales preciosos como el oro y la plata conservan su tendencia alcista a largo plazo.