Caputo prioriza financiarse en el mercado local y escalada del conflicto en Medio Oriente

La macro economía argentina atraviesa un reordenamiento con proyecciones oficiales que indican una desaceleración inflacionaria. El Banco Central mantiene la administración de las restricciones cambiarias, mientras la recaudación fiscal de febrero registra una caída real de 9%. Ante este escenario, el ahorro privado en moneda extranjera fuera del sistema bancario representa una fuente potencial para el financiamiento del mercado de capitales local.

En el segmento de renta fija, los instrumentos que ajustan por CER mantienen su relevancia dentro de carteras conservadoras para mitigar el efecto de la inflación. La reciente licitación de bonos con vencimiento en 2027 evidencia una demanda sostenida y tasas de interés en niveles reducidos. Simultáneamente, se observa una compresión en las tasas de caución tras la liberación de liquidez en las últimas operaciones del Tesoro. 

El índice Merval exhibe una disparidad marcada entre sectores, con una tendencia técnica desfavorable en términos de moneda extranjera al perforar soportes previos. Mientras el rubro financiero enfrenta balances contables con resultados inferiores a las expectativas, las empresas energéticas muestran mayor solidez operativa. Activos como Pampa Energía y Vista presentan indicadores positivos, respaldados por el valor de sus activos y el precio internacional del crudo. Por el contrario, sectores vinculados a la industria del aluminio experimentan correcciones significativas ante la falta de renovación de medidas arancelarias.

 

El escenario internacional presenta una alta volatilidad derivada del incremento en las tensiones bélicas en Oriente Medio. Esta situación impulsa el precio del petróleo y eleva el índice de volatilidad “VIX” por encima de niveles de estrés, lo cual afecta el desempeño de los mercados globales. La incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos genera desconfianza respecto a una pronta reducción de las tasas de interés. En este marco, activos de cobertura tradicionales como el oro y la plata atraviesan correcciones técnicas tras alcanzar valores máximos recientes.