Balances locales, vencimiento en dólares y caída en mercados emergentes

La situación macroeconómica argentina presenta desafíos centrados en el riesgo país y la inflación. Según el Palacio de Hacienda, el riesgo soberano debería situarse entre los 250 y 300 puntos básicos bajo fundamentos sólidos, aunque la incertidumbre electoral futura influye en los precios actuales. El Banco Central continúa con la acumulación de reservas y el martes 3 de marzo compró USD 17 millones. El tipo de cambio muestra estabilidad estacional, con brechas cambiarias que tienden a normalizarse ante la próxima liquidación de la cosecha gruesa.

 

El perfil de vencimientos de deuda para 2027 representa un compromiso significativo de USD 21.607 millones. En el mercado local, las recientes licitaciones de bonos muestran una demanda sólida con tasas que permiten un financiamiento eficiente en comparación con el exterior. Respecto al mercado de futuros, los datos descartan intervenciones estatales relevantes, ya que el volumen operado responde a dinámicas de cierre de contratos. 

 

El mercado accionario local atraviesa una fase de volatilidad con balances corporativos diversos. Pampa Energía (PAMP) destaca con resultados operativos sólidos y un nivel de endeudamiento mínimo, mientras que el sector bancario refleja el impacto del aumento en la mora y una baja reactivación económica. Por otro lado, la noticia sobre el estado de insolvencia de Bioceres (BIOX) genera incertidumbre sobre la cotización de sus activos. Las empresas energéticas vinculadas a Vaca Muerta mantienen una perspectiva de crecimiento estructural ante la ausencia de nuevos drivers locales inmediatos.

 

El escenario internacional está marcado por el conflicto bélico en Medio Oriente y su impacto en los precios de energía. El cierre del Estrecho de Ormuz presiona al alza el valor del barril de petróleo, lo cual reaviva los temores inflacionarios globales. Esta situación altera las expectativas sobre un posible recorte de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que genera una salida de capitales desde mercados emergentes hacia activos de refugio. A pesar de la volatilidad intradiaria en Wall Street, los índices mantienen niveles técnicos de importancia.