ADRs post feriado, dinámica del dólar y valuación del S&P 500

La economía local presenta una inflación de marzo con presión al alza, estimada por consultoras entre 2,7% y 3,2%. El mercado observa un dólar mayorista en 1394 pesos y un MEP en $1434, valores que sugieren cierta calma de corto plazo. El Banco Central mantiene su programa de acumulación de reservas con jornadas de compras significativas (el 30/3 compró USD 208 millones), mientras la política monetaria valida un descenso en las tasas de interés.

 

En el segmento de renta fija, los rendimientos de la curva “CER” corta operan en terreno negativo, lo que incentiva a buscar mayor duración hacia el año 2028 para capturar tasas reales positivas. Las emisiones de “Obligaciones Negociables” corporativas de sectores estratégicos muestran una demanda sólida y plazos de financiación extensos. Por otro lado, los instrumentos “dollar linked” aparecen como alternativa de cobertura ante la estabilidad cambiaria actual, aunque presentan limitaciones de volumen en ciertas especies.

 

El índice Merval medido en dólares sostiene cierto impulso, principalmente por el sector energético y las empresas de “oil and gas”. En cambio, los bancos están más acoplados a la volatilidad producto del conflicto en Medio Oriente.

 

Wall Street atraviesa un periodo de movimientos bruscos por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las declaraciones sobre el conflicto con Irán. El precio del petróleo alcanza niveles máximos desde 2022, lo que impacta en las expectativas de inflación de Estados Unidos. Mientras los sectores defensivos y de energía performaron de manera positiva durante el primer trimestre, la industria del “software” y las grandes tecnológicas ajustaron sus múltiplos de valuación. El índice S&P 500 muestra un sinceramiento en sus indicadores de ganancias proyectadas tras la excelente performance durante 2024 y 2025.