El Banco Central alcanzó reservas netas positivas tras una compra de divisas de USD 457 millones el último viernes. Esta cifra es la más alta en el programa de acumulación actual y constituye una muy buena señal para el mercado. En el plano inflacionario, el mercado espera el dato oficial de marzo, que las consultoras privadas proyectan en torno al 3%. El cumplimiento de las metas con el Fondo Monetario Internacional estará bajo análisis durante las reuniones de primavera, donde se podría liberar un desembolso adicional de USD 1.000 millones.
El perfil de vencimientos de deuda en pesos para el mes de abril asciende a $30 billones, con una participación importante del sector privado (dos tercios del total). La Secretaría de Finanzas busca el rollover de estos compromisos mediante la licitación de nuevos instrumentos que se darán a conocer por la tarde. En este escenario de tasas de interés reales negativas, los bonos ajustados por “CER” de tramo largo, como el TZX28 o el DICP, conservan mayor atractivo respecto a las letras a tasa fija.
Las acciones locales presentan una dinámica dispar según el sector de actividad. Las empresas energéticas, con YPF y Vista a la cabeza, muestran mayor resiliencia e incluso optimismo ante el aumento del precio internacional del petróleo. Por otro lado, los bancos se acoplan a los movimientos de los mercados emergentes sin exhibir una mejora en sus fundamentos.
El anuncio de Estados Unidos sobre el bloqueo del Estrecho de Ormuz eleva la cotización del barril de petróleo por encima de los 100 dólares. Esta decisión de la gestión de Trump genera incertidumbre sobre la inflación global y la respuesta de los bancos centrales respecto a las tasas de interés. En Wall Street, el foco está puesto en el inicio de la temporada de balances corporativos, con especial interés en los bancos y las firmas tecnológicas. La carrera por la inteligencia artificial redefine las expectativas sobre empresas líderes como Microsoft, Google y NVIDIA.