El tema de la semana navideña tiene que ver con el debate parlamentario del Presupuesto 2026 en el Senado, tras la confirmación de que la ley no se vetará en caso de ser sancionada. Mientras tanto, según se difundió a la mañana existe una intención oficial de reducir la dependencia de “Wall Street” mediante el desarrollo del mercado de capitales interno.
El pago de los bonos soberanos para el 9 de enero cuenta con respaldo financiero a través de posibles operaciones de “REPO” y compras del Tesoro. Los rendimientos de los títulos “hard dollar” presentan tasas de un solo dígito, lo cual refleja una compresión del riesgo país. A pesar de este contexto de optimismo, los spreads entre legislación local y legislación extranjera permanecen elevados, producto de la brecha entre el MEP y el CCL.
El índice Merval muestra una tendencia lateral cerca de los 2100 puntos a la espera de definiciones legislativas. Aluar (ALUA) se vincula directamente a la dinámica del dólar oficial, mientras Comercial del Plata (COME) se encuentra en el centro de la escena ante la colocación de CGC. El sector energético, con Vista (VIST) como referente, ofrece oportunidades por fundamentos, aunque el precio del crudo internacional condiciona su volatilidad inmediata en el mercado local.
En el mercado de Estados Unidos, las tecnológicas mantienen su liderazgo con proyecciones favorables para el próximo año. El oro (GLD) y la plata (SLV) alcanzan máximos históricos ante la expectativa de una política monetaria más flexible por parte de la Reserva Federal. Según informes internacionales, Brasil aparece como una alternativa con valuaciones atractivas, pese a la volatilidad política persistente. Empresas como Nubank (NU) y Mercado Libre (MELI) conservan solidez en sus balances, aunque se debe considerar el impacto de la devaluación del real en las cotizaciones de los activos brasileños.