Licitación del Tesoro, compras del BCRA y tensión en Medio Oriente

La economía argentina atraviesa una fase de disparidad sectorial donde la minería, el agro y la energía registran crecimiento, mientras la industria y la construcción enfrentan desafíos en el nivel de actividad y empleo. El Banco Central mantiene la compra de divisas ante el inicio de la liquidación de la cosecha, dinámica que permite la estabilidad del tipo de cambio a pesar de la demanda de la autoridad monetaria. En el sector financiero, se observa un incremento en la morosidad del crédito a las familias, particularmente en tarjetas y préstamos personales, ante la evolución de los precios internos.

 

El Tesoro Nacional anunció una nueva licitación que incluye instrumentos a tasa fija y un canje voluntario de bonos ajustados por “CER” con vencimientos extendidos hacia 2028 y 2029. Los títulos públicos con ajuste por inflación de largo plazo, como el DICP, presentan rendimientos reales sólidos frente a otras alternativas similares. Respecto a los bonos soberanos en moneda extranjera, se reafirmó la estrategia de profundizar el acceso al financiamiento en el mercado local a través de la colocación del AO28 (Funcionamiento similar al AO27, solo que vence un año más tarde).

 

El mercado de renta variable local muestra una dinámica selectiva centrada en el sector energético, con empresas como YPF y Vista que responden a la evolución del precio del crudo y a sus fundamentos. El índice Merval testea niveles técnicos relevantes en torno a los USD 1.900. Por el contrario, las entidades financieras enfrentan un panorama condicionado por los ratios de irregularidad crediticia, a pesar de los rebotes técnicos recientes en sus cotizaciones internacionales.

 

En el ámbito internacional, los índices de Wall Street operan bajo la presión de las tasas de interés y la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, factor que sostiene la volatilidad del petróleo. El mercado de crédito privado en Estados Unidos exhibe señales de tensión con restricciones en los retiros de ciertos fondos de inversión. En cuanto a las “commodities”, el oro confirma un cambio de tendencia a la baja tras alcanzar niveles máximos, mientras que los activos brasileños se mantienen en el foco ante la proximidad de procesos electorales.