El viernes se dio a conocer la cancelación del tramo activado del swap con el Tesoro de los Estados Unidos por un monto de USD 2.500 millones. En este escenario, el Banco Central continúa con la adquisición de divisas en el mercado mayorista (totalizó compras por USD 218 millones en la semana). En el corto plazo, la atención de los inversores se centra en el dato de inflación del mes de diciembre y la licitación del Tesoro programada para el miércoles.
Los bonos soberanos mostraron una tendencia alcista luego de la acreditación de renta y amortización. Se observa cierta preferencia por la reinversión en instrumentos de mayor plazo, específicamente en los bonos con vencimiento en 2035 y 2038. En paralelo, el Tesoro encara una licitación de deuda en moneda local que involucra vencimientos por $20 billones.
En el plano internacional, la atención se centra en la disputa entre Donald Trump y Jerome Powell por la autonomía de la Reserva Federal. Asimismo, los inversores reaccionan a las intenciones del mandatario estadounidense de limitar las tasas de interés para tarjetas de crédito y esperan por los primeros resultados de los balances bancarios. El oro alcanzó niveles máximos como resguardo frente a la tensión geopolítica. Por su parte, el crecimiento proyectado en inteligencia artificial respalda las valuaciones de las empresas tecnológicas en los índices de Nueva York.
Resulta adecuado vigilar la posible ruptura de la zona de los 7.000 puntos en el índice S&P 500. La evolución de los activos está sujeta a varios factores: la temporada de balances, las tensiones entre Trump y Powell, la evolución de los conflictos geoopolitcos y las expectativas sobre la política monetaria.